Artillería

El "Neue Bruno"


Uno de los más impresionantes colosos en el campo de la artillería pesada, el "Nuevo Bruno", montado sobre vagones especiales o sobre instalación fija, fue usado especialmente por los alemanes para controlar el Canal de la Mancha, a lo largo de las riberas belga y holandesa. Su excepcional alcance -47 kilómetros- le permitía, además, machacar las costas inglesas. El peso de la boca de fuego era de 145 toneladas; su longitud, de 16,4, y el calibre, de 280 milímetros. Ritmo medio de tiro: 8 disparos a la hora.

El cañon antiaéreo 90/53


Las detonaciones de las artillerías antiaéreas son quizá uno de los recuerdos más angustiosos para quienes conocieron las sirenas de alarma, en las ciudades sometidas a bombardeos aéreos. Una de las mejores piezas fue sin duda el 90/53, que presentaba estas características: peso en batería, 6,25 toneladas; longitud, 4,8 metros; calibre, 90 mm; alcance de tiro, 9 kms.; ritmo, 20 disparos por minuto.

El 25 pounder


En servicio desde 1940, este cañón (cuyo nombre alude al peso en libras de su proyectil: 11,34 kilos) se difundió muchísimo tanto en las zonas de la Commonwealth como entre todos los ejércitos aliados. Su papel fue fundamental en la batalla del Alamein, donde combatió magníficamente, mereciendo el sobrenombre de "Cañón de Montgomery". Su peso en batería era de 1,74 toneladas; longitud total, 4,64 m.; calibre, 88 mm.; alcance, 12 km.; ritmo de tiro, 4 disparos por minuto.

El "Katiuscia"


La Segunda Guerra Mundial presenció la reaparición de los cohetes, armas más antiguas que el cañón, pero que desde el siglo pasado habían desaparecido de los campos de batalla. Lanzados por catapultas especiales, y además de sus normales funciones artilleras, los cohetes, gracias a su escaso peso y facilidad de transporte, suplían a la artillería tradicional donde ésta no podía llegar. Uno de los lanzacohetes más famosos fue el ruso "Katiuscia", llamado también "la voz de Stalin" y con el invasor alemán recibió sus primeros golpes de importancia. Los había de muchos tipos y podía lanzar hasta 36 cohetes al mismo tiempo.

La V2


En la noche del 8 de septiembre de 1944 y desde Wassenaar, Holanda, un cilindro inmenso, formidable, se eleva en el cielo arrastrando tras de sí una estela de fuego de 12 metros, recorre un trayecto de 300 kilómetros y cae sobre Londres con una carga explosiva de más de una tonelada. Es la V2, la terrible "arma secreta" del Reich que, en los últimos capítulos de la guerra en Europa, aterrorizará a los ingleses. Un arma de efectos espantosos, contra la que nada pueden hacer la defensa antiaérea o los cazas. Sólo la destrucción de Alemania pondrá fin a esta pesadilla, primer cohete bélico de la historia y también primer vehículo espacial. De 14 metros de longitud y hasta 1,65 de diámetro, con un peso total de 13 toneladas, la V2 presentaba además estas características: alcance, 292 kilómetros; altura máxima de la trayectoria, 82 kilómetros; impulso estático, 26.000 kilos; velocidad máxima en caída, 1540 metros por segundo.